UNA
NUEVA VISIÓN DEL QUEHACER DOCENTE
Las artes plásticas
en la escuela deben convertirse no solo en una asignatura sino en un espacio en
el que el estudiante se desarrolle integralmente y pueda tener libertad de
pensamiento, para que esto se logre, es necesario, que el maestro cumpla con una
serie de requisitos para que el estudiante pueda acoger de una mejor manera
esta forma de expresión que se puede aplicar en todas las materias y que es una
herramienta útil para el desarrollo del estudiante.
En primer lugar, se
debe promover entre los maestros la conciencia de que son ellos quienes deben
adaptarse a los niños y no los niños a los maestros, esto se podría lograr si
se vuelve a implementar más que todo en la primaria que sea solo un maestro
quien dicte todas las materias a un solo curso, de manera que el maestro logre
relacionarse son los niños, conocerlos y quererlos para dar lo mejor de sí. En segundo
lugar, el maestro tiene que propiciar actividades en las que el niño desarrolle
su conciencia estética como lo son las salidas pedagógicas a museos o lugares
culturales en los que el estudiante aprecie el arte y pueda estar al contacto
con él.
En tercer lugar,
propongo que las clases de artes plásticas no se den como otra materia más,
sino que se lleve a los estudiantes a un salón especializado para esta materia,
que les brinde los materiales e implementos necesarios para que se sientan como unos verdaderos artistas. En cuarto lugar,
los maestros deben respetar y valorar todo lo que los estudiantes produzcan y entender que los estudiantes son distintos al
igual que sus habilidades, por lo que al momento de la evaluación no se le
puede valorar de la misma manera a un estudiante que logra una producción artística
de alta calidad que a uno que no lo logro; sino que el maestro debe ser flexible
a la hora de evaluar para que el
estudiante no se sienta menos que el que lo hizo mejor.
En quinto lugar,
los maestros pueden elegir la técnica para el trabajo pero tienen que dar
libertad al estudiante a la hora de escoger un tema para realizar una producción
artística de manera que el estudiante pueda expresar sus sentimiento o
situación .En sexto lugar, el maestro puede llevar un modelo de lo que quiere
que el estudiante haga, pero no puede imponerse haciendo que ellos copien lo que él hizo, sino que debe motivarlos y desarrollarles su potencial creativo para que ellos puedan dejar volar su imaginación, ser originales
y arriesgarse a utilizar nuevas técnicas.
En séptimo lugar,
propongo que el maestro tenga una buena comunicación con el estudiante para que
se dialogue a cerca de lo que el estudiante quiere aprender y se llegue a una
decisión que se tome de parte tanto de estudiantes como de maestros. Y por
último, propongo que el maestro innove, que no se quede con las mismas
actividades para todos los estudiantes porque cada uno está en una etapa
diferente, por lo tanto, el maestro debe estar en constante renovación en
cuanto a sus actividades.
Ana Judith Paipilla
Morales